Apuntes de Psicología

Este espacio pretende ser un sitio de encuentro e intercambio , para repensar temas vinculados a la salud psicológica.

Acompañamiento Respetuoso de la Agresividad en la Infancia

Acompañando los conflictos desde una mirada respetuosa.

La agresividad constructiva es una pulsión que posibilita la vida,
 por este motivo para
acompañar respetuosamente su manifestación en los primeros años de vida; debemos
aceptar su existencia y permitir a niños y niñas expresar y experimentar toda la amplia
gama de emociones naturales y sanas que pueden llegar a sentir;entre ellas la agresividad.
Si nos preguntamos si es posible desde un mundo adulto habitar en una esfera existencial
donde solo exista el amor, sabremos que esto es imposible, ya que esta no es la verdadera
naturaleza humana.
Actos como morder, empujar o pegar a otros niños o niñas, incluso a madres, padres se
ajusta perfectamente al desarrollo saludable de niñas y niños entre 2 y 3 años.
El 80% de los mordiscos son  ̈ ́mordiscos cariñosos ̈ incluso aunque hagan daño o dejen
marca. Estas acciones no tienen nada que ver con la violencia; aunque su impulso este
motivado por una de las emociones que denominamos agresivas.
Mordiscos y pequeños golpes son signos de frustración que experimentan cada día y en
cada momento en esta fase de su desarrollo , es el conflicto interno que puja por salir a la
superficie, debido a que piensan con mucha más rapidez y complejidad de lo que son
capaces de expresar verbalmente.
¿Cómo acompañar entonces a este tipo de conductas desde el respeto y el amor?
Reaccionando a la frustración de niños y niñas desde la integración, ayudándoles a que
integren poco a poco ese desborde emocional que se les presenta.
Por ejemplo una reacción adecuada sería:
-Ante un golpe, preguntarle ¿qué es lo que pretendes? A mi también me gustaría entenderte
mejor pero de momento no te entiendo; así que por favor trata de decirme lo que quieres.
Podemos invitarles a expresar sus emociones poniéndoles palabras, he visto que golpeaste
a otro/a niño/a puede ser que estés enojado/a , cansado/a, etc
-Otra opción podría ser decirle: no me gusta que me pegues y quiero que pares, aún así me
gustaría saber porque te has enojado tanto.
El mensaje debe ser personal, a mí no me gusta, o a tal persona no le gusta….que es lo
que querías en realidad?
Este tipo de mensajes deja claro quién soy e indica donde está uno de mis principales
límites y de esta forma transmitimos con palabras que sabemos que no nos quiere hacer
daño pero que hay algo en nuestra comunicación que no está funcionando.
Puede ser que se resuelva el déficit momentáneo de la comunicación o puede ser que no.
Pero en cualquier caso mi respuesta habrá influído en su conducta y habrá disipado su
frustración; y lo que es más importante aún le he dado a entender que estoy interesado/a y
dispuesto/a escucharle.
De esta manera estamos ayudando a que su frustración se disuelva y también su necesidad
de morder o golpear porque lo que realmente quiere es simplemente comunicarse.
Hasta alrededor de los 5 años niños y niñas irán integrando poco a poco valores y límites de
sus padres, madres, instituciones y sociedad.

La agresividad es una emoción que nos ayuda a procesar las experiencias para
metabolizarlas mejor.
Dar lugar a su expresión y no rechazarla, ayuda a niños y niñas a no interpretar que hay
algo en ellos/as que no está bien.
                                        Psicóloga Gimena castaneda
Bibliografía consultada , Agresión, Un nuevo y peligroso tabú, Jesper Jull.

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